Ubicación
La
imponente roca del Everest de 8.848 metros, domina frontera
Norte de Nepal con la Región autónoma Tibetana
de la República de China.
Está situado geográficamente en Mahalangur-Himal
(Khumbu-Himal), Nepal Oriental/Tíbet.
La
morada de los dioses
Los artistas Sherpa describen al Everest, el punto más
alto de la tierra, como la Diosa Miyal Langsangma, una de
las cinco hermanas protectoras de la larga vida.
Makalú encarna a una Diosa y feroz guardiana y Kangchenjunga
se reverencia en una ceremonia en la que el Dios de ese
nombre aparece como un bailarín enmascarado.
Gauri Shankar es la casa de Shiva y su consorte Párvati,
la montaña Ganesh Himal debe su nombre al Dios elefante,
y la cordillera del Annapurna es la Diosa de la plenitud.
Tales creencias se remontan a miles de años. Se encuentran
en las más antiguas epopeyas y leyendas.
La veneración a la montaña por las tribus
primitivas antecede a las religiones más arraigadas
actualmente en el mundo.
No
es difícil comprender el motivo; las sierras influyen
en la meteorología y en ellas nacen los ríos.
Afectan al bienestar de todos los que viven a su sombra.
Unen la tierra y el cielo, y se cree que son las guardianas
de la tierra, de la gente, y de los animales.
Ni
siquiera hoy, todos los picos de la cordillera de los Himalayas
están abiertos al alpinismo, ya que se consideran
lugares santos.
Mientras otros alpinistas sólo perciben peligros
físicos, los naturales de la localidad se preocupan
también por las consecuencias que podrían
sobrevenir a largo plazo si se enfurece a los Dioses.
No sólo se desencadenarían accidentes en las
montañas, sino que se traducirían también
en catástrofes regionales como enfermedades, inundaciones,
y avalanchas.