| En la llanura cálida del Tolima se conoce "el silbador" como pájaro de mal agüero, porque las gentes supersticiosas creen ciegamente que su canto o silbo, anuncia desgracias.
Su canto agorero hace estremecer el monte, la cañada, la selva y el plantío. En las noches silenciosas campesinas, o en las madrugadas misteriosas, quien llega a oír su fatídico canto experimenta un espeluznamiento terrible, con estremecimiento de calamidad, un vacío en el alma, una turbación en el ánimo, acompañada de angustia, sobresalto y temblor corporal. Si el ave canta cerca de las viviendas de personas que estén reunidas, automáticamente se miran entre sí como preguntándose: quién de nosotros será el de mala suerte?. Si en un hogar lo oye solamente una persona, al instante le sobreviene un temblor en las piernas, un desasosiego, a la vez que docenas de pensamientos funestos bullen en su cerebro, meditando quién irá a perecer en su familia. Silba tres veces con intervalos cortos, más o menos de cinco minutos. El tiempo que transcurre desde el extraño presagio al fatal acontecimiento puede ser de tres días, una semana, y la mayoría de las veces se efectúa en el momento de anunciarlo. Muchas personas dicen que el silbador es un pájaro parecido al trespiés, de color gris oscuro o terroso, pero que nadie lo ha visto. |